• Esther Martínez Muñoz

Beneficios de salir a la Naturaleza

Tener contacto con la naturaleza de forma regular es altamente beneficioso. Los niños, niñas y jóvenes de hoy pasan la mayoría de su tiempo entre paredes.

El tiempo que pasan los niños y niñas al aire libre ha disminuido de manera significativa, y al mismo tiempo han aumentado los problemas de obesidad y ansiedad en ellos (seguramente porque el 95% de la vida del ser humano se ha desarrollado en contacto con la naturaleza y ahora ya no es así). Diferentes causas son las que han llevado a esta situación, el aumento de las ciudades, del tráfico, la falta de conocimiento de nuestros propios vecinos y la sobreprotección por parte de padres y madres han hecho que los niños, niñas y jóvenes de hoy pasen la mayoría del tiempo entre paredes.

Muchos estudios muestran los beneficios de tener contacto con la naturaleza de forma regular. Después de leer varios artículos y diferentes estudios podría decir que actúa directamente en dos áreas, los beneficios físicos y los psicológicos y cognitivos.

Beneficios físicos

Proporciona un buen estado físico. Poder vivir en un entorno natural mejora nuestra calidad de vida; los árboles reducen la contaminación y por consiguiente, las alergias, el asma y otras patologías respiratorias.

Aumenta los beneficios de la actividad física. Un estudio realizado por la universidad de Essex (Reino Unido) afirmó que si practicamos una actividad física al aire libre y en un entorno natural, los beneficios son mayores para nuestra salud y forma física, tanto de los peques como de los adultos que mejoran el sistema inmunitario.

Acelera la recuperación física. El científico Roger Ulrich afirma mediante un estudio, que las personas que se recuperaban en un entorno natural tras una operación, lo hacían un 35% más rápido.

Beneficios psicológicos y cognitivos

Estudios muestran que:

Reduce el estrés y el cansancio mental: el mero hecho de estar en contacto con la naturaleza equilibra y reduce nuestros niveles de estrés y gestión emocional.

Disminuye la irritabilidad y agresividad. Las personas que viven en entornos verdes tienen niveles más bajos que los que viven en entornos urbanos.

Mejoran la capacidad de concentración. Pruebas científicas demuestran que contemplar la naturaleza y pasear bajo árboles aumenta la capacidad del cerebro para concentrarse y provoca cambios electroquímicos en él, que actúan directamente en la capacidad de atención y concentración.

Refuerza nuestros pensamientos positivos. Una investigación de Edimburgo determina que pasar tiempo en la naturaleza aumenta los estados emocionales positivos.

Mejora la imaginación y sociabilidad. Pasar tiempo en la naturaleza estimula la creatividad y sociabilidad en los niños y niñas al experimentar con los cinco sentidos su relación con el mundo exterior.

En definitiva la Naturaleza nos proporciona bienestar emocional y físico y mejora la conexión entre padres, madres, hijas e hijos y los demás miembro de la familia, la comunicación con ellos y el superar retos juntos al compartir tiempo con ellos se refuerzan los vínculos; Mejora las habilidades de resolución de conflictos y el pensamiento creativo.

No dejemos de disfrutar juntos de estos espacios de conexión familiar o en otras ocasiones de conexión con uno mismo.

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